domingo, 20 de agosto de 2017

Modelo de análisis literario de Martín Fierro, con actividad para completar

Modelo de análisis de Martín Fierro (cantos I y VII)

Actividad: llenar los espacios en blanco, en base a lo trabajado en clase

Martín Fierro es un (1) y pertenece al género (2). Su autor es (3), autor argentino del siglo (4). Además de la obra literaria en sí, podemos asumir que el escritor intentó mostrar la realidad social del (5). Para ello imita varias de sus características, costumbres y cultura. Por ejemplo, Hernández imita la (6) del gaucho, con el objetivo de hacerlo más creíble o realista. En este sentido, Martín Fierro se ubica dentro de la literatura (7) ya que (8).

*El canto I y el canto VII: generalidades y forma (estructura externa)

En general, podemos decir que estos dos cantos se diferencian claramente porque el canto I está más vinculado en su contenido con el género (9), mientras que el canto VII se puede asociar con el género (10) debido al ritmo que los hechos van generando.
Desde el punto de vista de la forma (estructura externa), el canto I contiene (11) estrofas, mientras que el canto VII tiene (12), en ambos casos la métrica es de versos octosílabos, o sea son Versos de Arte (13). La (14) es perfecta.

*Estructura interna del canto I

Para organizar el contenido, podemos agrupar las estrofas de este canto en cinco grupos (estrofa I, estrofas II y III, estrofas IV a XI, XII a XVII y de la XVIII a la XIX).
Dentro de la apología o elogio del gaucho que aparece en este canto, se destacan como valores: el coraje, la (15) y un sentido de (16) asociado a la moral del “ojo por ojo y diente por diente”.

*Figuras literarias en el canto I

En la estrofa I, aparece una (17) entre la soledad y el canto del ave con la soledad y el canto del gaucho que sufre una pena (Martín Fierro se refiere a sí mismo de manera indirecta, usando la tercera persona gramatical).
En las estrofas II y III se produce la (18) a los santos y a Dios. Este “llamado” o pedido de ayuda es propio de una amplia tradición en la literatura. El cantor, en este caso Martín Fierro, necesita ayuda de fuerzas superiores para contar su historia.
En los dos primeros versos de la tercera estrofa, vemos el uso de la (19) a través de la repetición del verbo “vengan”.
En la estrofa IV comienza a desarrollarse el tema del canto y la forma en que Martín Fierro se compara con cantores “letrados”.
Entre las estrofas V a XI se repite el recurso de (20), la exageración. Se exagera la importancia del canto para Martín Fierro y el gaucho en general. Dos ejemplos de esta figura en estas estrofas son, en la estrofa V: (21) y en la estrofa X: (22).
A partir de la estrofa XII Martín Fierro comienza a reivindicar sus valores como gaucho. De lo primero que habla es del coraje o valentía (“No me hago al lao de la güella//aunque vengan degollando”) y de su sentido de justicia (“con los blandos yo soy blando//y soy duro con los duros”). Sin embargo, veremos en el canto VII que el gaucho y Martín Fierro en particular, no siempre actúa con justicia ya que las razones de Martín Fierro para matar al hombre negro en el baile no son realmente justificadas. Esto se puede asociar también con la estrofa XVIII: “que nunca peleo ni mato// sinó por necesidá, // y que tanta alversidá // solo me arrojó el mal trato.”
A partir de la estrofa XIV, el personaje-narrador comienza a referirse a su estilo de vida con orgullo, su relación con la naturaleza y lo acostumbrado que está a esa forma errante de vivir, sin un lugar fijo para quedarse. Esto también se puede vincular con la (23) como uno de los principales valores para el gaucho. Es importante notar que todas las imágenes y la función poética del lenguaje (figuras literarias: metáforas, comparaciones, hipérboles,etc.) están siempre asociadas con el entorno natural en el que vive el gaucho, son parte de su hábitat. Por ejemplo, en la estrofa XVI, se utiliza una (24) para referirse al gaucho como un pájaro. Se puede observar cómo ese estilo de vida y el sentido de libertad están vinculados también al desarraigo, la falta de vínculos estables: “Yo no tengo en el amor//quien me venga con querellas” (estrofa XVII). También en esta estrofa se puede observar el uso de (25) cuando dice: “yo hago en el trébol mi cama//y me cubren las estrellas.”
En la última estrofa del canto, en la XIX, Martín Fierro vuelve a presentarse en tercera persona gramatical como “un gaucho perseguido” (haciendo referencia a su deserción del ejército y que es perseguido por la policía). En esta estrofa el personaje alude a su pasado familiar, por contraste con el presente. Un pasado que la sociedad podía considerar honesto, digno y un presente en que el gaucho está mal considerado: “y sin embargo la gente//lo tiene por un bandido.” También en esta estrofa se utiliza el hipérbaton, remarcando la expresión. Un hipérbaton es una figura literaria que consiste en la alteración del orden sintáctico habitual: “que padre y marido ha sido// empeñoso y diligente”, en vez de decir “que ha sido un empeñoso y diligente padre y marido”, por ejemplo.

Canto VII
*Generalidades

Como ya dijimos, por comparación con el canto I, el canto VII es mucho más claramente narrativo ya que podemos extraer de este canto una “anécdota” que va a tener tres protagonistas: Martín Fierro y la pareja de raza negra. Todo el canto se desarrolla en un baile, si bien las primeras cuatro estrofas son introductorias acerca de la situación en la que se encontraba Martín Fierro cuando “por desgracia” se enteró de este baile que lo llevaría a emborracharse y terminar matando a un hombre de manera injustificada.

*Estructura externa

Este canto tiene varias diferencias con el canto I. Se compone de 34 estrofas, 33 de ellas tienen (26) y la estrofa número XXX es una (27). En esa estrofa podemos observar claramente la relación entre forma y contenido, ya que el ser más extensa también se relaciona con el momento de anti-clímax en la narración (cuando la mujer comienza gritar, dolorida e impactada por la muerte de su pareja), luego del clímax de la narración (el momento en que Martín Fierro acuchilla de muerte al hombre negro). La métrica se mantiene de versos (28) y la rima sigue siendo (29) aunque varía su posición ya que también varía la cantidad de versos por estrofa.

*Figuras literarias en el canto VII y comentario del texto

La primera estrofa comienza con una (30) cuando Martín Fierro comienza el relato diciendo “De carta de más me vía”. Se presenta a sí mismo como una carta que “sobra” en el mazo. En la tercera estrofa el personaje-narrador resume su situación resaltando lo que no tenía: “No tenía mujer, ni rancho,//y a más, era resertor,//no tenía una prenda güena//ni un peso en el tirador.”
La narración de lo sucedido comienza propiamente en la estrofa V, allí se incluye una catáfora, que implica anticipar algo que se comprenderá en el futuro del texto: “Supe una vez por desgracia”. Martín Fierro, al recordar el episodio, lo considera una “desgracia” porque sabe lo que pasó (el asesinato del hombre negro).
Las estrofas VI y VII nos ubican en el contexto del baile y cómo fue que Martín Fierro terminó borracho.
Ya en la estrofa VII, comienza la narración incluyendo los otros personajes. El primer recurso o figura literaria que se destaca es el retruécano: “va…ca…yendo gente al baile.”
El retruécano consiste en la repetición de una palabra o frase, intercambiando o invirtiendo el orden de sus términos en la siguiente palabra o expresión con el fin de obtener un nuevo significado. Esto se ve claramente en el ejemplo de esta estrofa ya que, al mismo tiempo, Martín Fierro hace el juego de decir “va cayendo gente al baile” y “vaca yendo al baile”; refiriéndose de manera ofensiva a la mujer que comprende perfectamente la grosería. Esta es la primera provocación verbal de Martín Fierro que terminará con el enfrentamiento a cuchillo con el otro hombre.
En la estrofa XII, la “coplita fregona” deja en evidencia el racismo de Martín Fierro. Este es un aspecto social del poema escrito por Hernández que no debe perderse de vista, siendo que el gaucho era considerado un delincuente (a partir del alambramiento de los campos, en el siglo XIX) y sin duda también era discriminado, teniendo un lugar marginal en la sociedad. Pese a ello, en este canto vemos cómo el gaucho discrimina al negro como alguien inferior, esto se confirma con el trato sexista que Martín Fierro da a la mujer (estrofa XI: “me gusta… pa la carona”, comentario de alusión sexual) y a los negros en general, incluso también luego de haberlo matado, por su actitud tranquila y despreocupada ante lo que acaba de hacer.
A partir de la estrofa XIII se incluye al hombre negro en la narración, quien sale en defensa de su compañera y también recibe una provocación por parte de Martín Fierro: “po…r…rudo que un hombre sea//nunca se enoja por esto” (estrofa XIV, se vuelve a utilizar el retruécano como recurso de doble sentido: rudo y que tiene porras, aludiendo al cabello del negro). Luego de contestarle, a partir de la estrofa XV comienza la reacción del hombre negro y el enfrentamiento físico, la pelea de cuchillo.
Entre las estrofas XV y la XXVIII se desarrolla la pelea. Finalmente, en la estrofa XXIX se produce el clímax, cuando Martín Fierro mata al hombre negro.
El clímax designa el momento de máximo interés, de máxima tensión entre las fuerzas enfrentadas, ya sea en el marco de una narración o en una obra de teatro. En este caso, las “fuerzas enfrentadas” son las de los dos personajes, entre el gaucho y el negro. A partir del clímax comienza el proceso que desembocará en el desenlace.
Ya en los últimos dos versos de la estrofa XXIX, Martín Fierro alude a su remordimiento, recordando la situación desde el presente: “Nunca me puedo olvidar//de la agonía de aquel negro.”
Es por esto que la estrofa XXX, más larga que todas las demás, funciona como anticlímax. Bruscamente, se interrumpe el ritmo vertiginoso de la pelea, el ritmo rápido dado por las estrofas de cuatro versos se enlentece con esta décima en la que se produce el momento más emotivo del canto. Aparece también la brutalidad del gaucho que pensó en pegarle a la mujer para hacerla callar, aunque prima la conciencia de que ha matado a su pareja y desiste de su propósito. Es la ley del más fuerte, la lucha por la supervivencia, como dice el poema de Borges “El gaucho”: “la fe del hierro y el coraje”.
En las estrofas XXXII a XXXIV tenemos la visión de lo sucedido en retrospectiva, contada por Martín Fierro: “Después supe…”, “dicen que dende entonces…”, “Yo tengo intención a veces…” Aparece un cierto remordimiento en el personaje asociado a cierta religiosidad, una de las cosas que destaca es que supo que “sin rezarle lo enterraron” (estrofa XXXII) y a veces tiene la intención “de sacar de allí los güesos//y echarlos al camposanto.”




domingo, 30 de julio de 2017

Tarea domiciliaria (estudiantes de la Utu de Santa Lucía)


Tarea domiciliaria para entregar, se pude hacer en forma individual o en grupos de hasta tres estudiantes. Fecha límite de entrega: jueves 10 de agosto. Prof. Cecilia Pouso

El gaucho, de Jorge Luis Borges (escritor argentino, 1899 – 1986)

Hijo de algún confín de la llanura
abierta, elemental, casi secreta,
tiraba el firme lazo que sujeta
al firme toro de cerviz oscura.

Se batió con el indio y con el godo,
murió en reyertas de baraja y taba;
dio su vida a la patria, que ignoraba,
y así perdiendo, fue perdiendo todo.

Hoy es polvo de tiempo y de planeta;
nombres no quedan, pero el hombre dura.
Fue tantos otros y hoy es una quieta
pieza que mueve la literatura.

Fue el matrero, el sargento y la partida.
Fue el que cruzó la heroica cordillera.
Fue soldado de Urquiza o de Rivera,
lo mismo da. Fue el que mató a Laprida.

Dios le quedaba lejos. Profesaron
la antigua fe del hierro y del coraje,
que no consiente súplicas ni gaje.
Por esa fe murieron y mataron.

En los azares de la montonera
murió por el color de una divisa;
fue el que no pidió nada, ni siquiera
la gloria, que es estrépito y ceniza.

Fue el hombre gris que, oscuro en la pausada
penumbra del galpón, sueña y matea,
mientras en el Oriente ya clarea
la luz de la desierta madrugada.

Nunca dijo: Soy gaucho. Fue su suerte
no imaginar la suerte de los otros.
No menos ignorante que nosotros,
no menos solitario, entró en la muerte.

Propuesta de trabajo

1. Buscar en el diccionario y anotar el significado de las palabras subrayadas. Recomendado: Diccionario de la Real Academia Española (DRAE)
2. Explicar brevemente quiénes fueron Urquiza, Rivera y Laprida.
3. ¿Qué tipo de título es “El gaucho” en este caso y por qué? (clasificación de títulos).
4. Elige una expresión del poema en la que puedas identificar el uso de la función poética del lenguaje, copia entre comillas la expresión, si puedes, identifica la figura literaria y explica cómo se puede interpretar esa expresión en el contexto en el que aparece.
5. Explica de qué modo se puede relacionar este poema con Martín Fierro y su relato (considerar pasajes concretos de los cantos I y VII, que estamos trabajando en clase)
6. Ejercicio de versificación: numera los versos y las estrofas, cuenta las sílabas aplicando las reglas para escandir y señala la posición de la rima.
7. Elabora la descripción de la estructura externa del poema utilizando la información obtenida del ejercicio anterior: 
- Cantidad de estrofas y versos por estrofa,
- Métrica que predomina,
- Tipo de rima y posición en el poema.

miércoles, 5 de julio de 2017

Material de apoyo - Género Lírico/Narrativo: José Hernández, Martín Fierro

Curso de Literatura 3° Año - Prof. Cecilia Pouso
Unidad II
Género Lírico y Lírico-Narrativo/ Material de apoyo

El nombre de este género literario,  lírico, deriva de lira, instrumento musical de cuerdas, que en la antigüedad acompañaba el canto de los poetas.
En el género lírico generalmente encontramos textos que contienen la expresión de sentimientos de un yo lírico. Este es la voz que enuncia el discurso poético (generalmente expresándose en 1ª persona del singular o eventualmente, dirigiéndose a un “tú”).

Características formales del género lírico

El verso y la estrofa.  En la escritura se reconoce como una línea melódica (según cuántas líneas presente un poema, tantos versos tendrá). Se pueden agrupar en estrofas (conjuntos de versos) o desarrollarse como series indefinidas.

Escandir los versos para establecer la métrica. El metro. Es la medida del verso y se registra separando y numerando sus sílabas métricas, que son iguales a las ortográficas salvo en las siguientes reglas métricas: Sinalefa. Unión de sonidos formando una sola sílaba cuando una palabra termina en vocal y la siguiente también se inicia en vocal. Debe tenerse en cuenta que la letra h en nuestro idioma no suena, por tanto si tuviéramos un caso como el siguiente:
…que ha robado una estrella…; la sílaba constituida por sinalefa entre que ha se cuenta como una sola ya que la no se registra auditivamente.
Palabras monosílabas o agudas al final del verso. En ambos casos, se suma una sílaba más porque auditivamente se prolonga el sonido.
Palabras esdrújulas al final del verso. Se resta una sílaba porque la acentuación en la
antepenúltima sílaba acorta el sonido.

La rima. Es la repetición de sonidos a partir de la última sílaba acentuada de cada verso, inclusive. Implica una coincidencia de sonidos (no necesariamente hay absoluta coincidencia en la ortografía de las palabras pero sí debe haberla auditivamente. Por ejemplo, hay letras en nuestro idioma que pronunciamos con un mismo sonido aunque utilicemos grafías distintas: ll – y)
La rima consonante o perfecta se produce cuando la coincidencia de sonidos es total: coinciden vocales y consonantes. Ejemplo:  

           

              Quiero, a la sombra de un ala,
              Contar este cuento en flor:
                La niña de Guatemala,
              La que se murió de amor

(José Martí, Versos sencillos. Poema IX)


*La rima asonante o imperfecta se da cuando solo coinciden las vocales.

Ejemplo:
En mi cielo al crepúsculo eres como una nube
 y tu color y forma son como yo los quiero
 Eres mía, eres mía, mujer de labios dulces
 y viven en tu vida mis infinitos sueños. 
(Pablo Neruda, Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Poema XVI)

La rima interna se produce cuando coinciden los últimos sonidos de un verso con los de una palabra que se halla en el interior de otro verso.


También podemos encontrar el verso libre que es un tipo de verso que no solo no presenta rima, sino que tampoco es posible reconocer una regularidad en la cantidad de sílabas por verso.


Literatura gauchesca

  A fines del siglo XVIII nació y se desarrolló en el Río de la Plata un tipo de literatura popular que contaba las costumbres de los hombres del campo a través de su propio vocabulario rústico. Buscaban atraer  un público no letrado, mediante los personajes típicos, su ambiente, su lengua. Algunos eran de carácter anónimo.
  En el primer tercio del siglo XIX surgieron payadores y poetas que improvisaban coplas y rimas con sus guitarras. Los cielitos, payadas y trovas eran el medio para dar noticias, enseñar o moralizar con sucesos reales y tono político.
  Sin embargo, los iniciadores de la poesía gauchesca propiamente dicha, no fueron gauchos sino hombres cultos y urbanos que se apropiaron de los rasgos del lenguaje oral y rural del Río de la Plata en esa época y de los conflictos sociales de un sector marginado.

La figura del gaucho

  Etimológicamente, la palabra gaucho puede tener dos orígenes: a. proveniente de la palabra quechua “huacho” (que significa huérfano); b. de la palabra portuguesa “gauderio” (que significa vago).
  La figura del gaucho como tal desaparece a fines del siglo XIX con las guerras de Independencia y a partir del proceso de alambrado de los campos.
  Geográficamente, al gaucho se lo ubica en la Cuenca del Plata: Banda Oriental, Provincia de Buenos Aires, Mesopotamia argentina (Entre  Ríos, Corrientes y Santa Fe) y el estado de Río Grande del Sur, en Brasil.

Poesía gaucha y poesía gauchesca

  Poesía gaucha: canto espontáneo del cual no se conserva documentación.
  Poesía gauchesca: producto de un sector culto que trata de recoger la realidad del gaucho.
  La poesía gauchesca puede ser dividida en cuatro etapas:
1.      1810 a 1835. Principal exponente: Bartolomé Hidalgo, creador de los “Cielitos revolucionarios”.
2.      1835 a 1875. En este período se dan los poetas gauchos propiamente dichos, aquellos que efectivamente convivieron con el gaucho. Algunos de sus principales representantes son Hilario Ascasubi, Estanislao del Campo, José Hernández, Antonio Lussich e Isidoro de María.
3.      1875 a 1910. Este es el período de la llamada Poesía criollista. Poesía que se caracteriza por el tono nostálgico que trata de recoger lo gauchesco cuando ya había desaparecido el gaucho. Algunos de los autores más representativos son Juan de Nava Orosman Moratorio y Carlos Roxlo.
4.      1910 a 1920. Poesía nativista. Principales exponentes: Fernán Silva Valdéz, Pedro Leandro Ipuche y Serafín J. García.

El poema se ubica dentro de la llamada “poesía gauchesca”, creada desde un sector culto que trata de recoger la realidad del gaucho, sus costumbres, su lenguaje, etc.



Estructura general del poema

El poema consta de dos partes, la primera fue publicada en el año 1872 con el título “El gaucho Martín Fierro”. Esta primera parte tiene 13 cantos. (Cantos: conjunto de estrofas.)
En el año 1879 se publica una segunda parte del poema con el título “La vuelta de Martín Fierro”. Esta segunda parte está formada por 33 cantos.

Canto I . El argumento
El texto comienza con la ficción de una payada autobiográfica, en la cual Martín Fierro se presenta como un gaucho cantor que va a contar sus penas. Desde el comienzo, el personaje manifiesta su condición de perseguido y muestra el contraste entre las penurias que tuvo que vivir y su pasado feliz. Al comienzo habla del gaucho en general y luego particulariza en su situación personal.

Estructura externa del canto I
Este canto se compone de 19 estrofas, de seis versos cada una, llamada “sextina”. La métrica es de versos octosílabos. La rima es consonante presentando una alternancia en la cual el primer verso de la sextina no coincide con ningún otro de la estrofa. Esto se mantiene en todo el canto: abbccb.

Mecanismos lingüísticos utilizados por Hernández para imitar el habla del gaucho:
  1. Arcaísmos
  2. Vulgarismos:
B.1 Vocalismos
B.2 Consonantismos

B.1 Ejemplos de Vocalismos:
aviriguar en vez de “averiguar”
policía en vez de “policía”
lial en vez de “leal”
pión en vez de “peón”

B.2 Los Consonantismos son los vulgarismos más frecuentes en el texto y presentan ciertas regularidades:
- no se diferencia  entre b y v; ni entre c, s, z;
- la ll cambia por y (gueya en vez de “huella”, etc.);
- las consonantes b, c, g, p tienden a desaparecer a final de sílaba y ante consonante (otenidas en vez de “obtenidas”; inoro en vez de “ignoro”; dotor en vez de “doctor”);
- la  d se cambia por l al final de sílaba y desaparece al fina de palabra (alvertir, en vez de “advertir”; autoridá en vez de “autoridad”);
- no se usan las letras k ni w;
- la j reemplaza a las letras h y f (juir en vez de “huir”; juerte en vez de “fuerte”, etc.);
- la g reemplaza a las letras h, b, v (gueya en vez de “huella”; güeno en vez de “bueno”,etc.)


viernes, 23 de junio de 2017

Para recordar todo lo trabajado en la Unidad I

Unidad I, Género Narrativo: ¿Qué cosas aprendimos?

Aprendimos a diferenciar una narración cualquiera de una narración literaria, esto tiene que ver con el concepto de ficción.

Aprendimos que todo texto narrativo tiene cinco componentes básicos: Narrador, Personajes, Acciones y hechos (protagonizados por esos personajes) y referencias de Tiempo y Espacio (en los que se ubican esas acciones y hechos).

También trabajamos con la estructura interna de las narraciones y vimos que un cuento se puede organizar en partes más pequeñas para estudiarlo en detalle. Una estructura interna típica se organiza en tres grandes partes: marco o introducción (ubicación en un tiempo y un espacio específicos, presentación de personajes); nudo o complicación (el hecho o acontecimiento que cambia el curso de la historia, siempre tiene un vínculo con el final) y el desenlace (puede ser abierto o cerrado)

¿Qué sabemos del narrador? El narrador es la "voz" que cuenta la historia y se puede clasificar como interno o externo (si participa o no como personaje) y de acuerdo a qué tanto sabe de lo que cuenta (puede ser omnisciente, equisciente o infrasciente).

¿Qué sabemos de los personajes? Los personajes son los que realizan las acciones de la historia que se cuenta, sin personajes no hay narración. A su vez, algunos personajes son más importantes que otros, esto es la jerarquía que existe entre ellos (principales, secundarios, siluetas). Otro aspecto importante en relación a los personajes es la descripción que se hace de los mismos: la descripción física es la grafopeya, la descripción psicológica o del carácter, es la etopeya. En algunos relatos el narrador nos aporta muchos datos descriptivos sobre los personajes pero, a veces, es necesario hacer deducciones y recabar información de los diálogos y las acciones de los propios personajes para poder conocerlos.

Debe considerarse también la definición de agente, que no entraría en la definición de personaje pero que se asocia porque puede ser un objeto u animal que desencadena un hecho o acción decisivos en la narración. No entraría en la clasificación de personaje porque no tiene características humanas.

¿Qué sabemos de las figuras literarias y el uso particular que se hace en los textos literarios del lenguaje? (Función poética del lenguaje)
Sabemos que son formas poco comunes de utilizar las palabras y combinarlas entre sí, que se usan para enriquecer la expresión, lo que se dice, y que cada figura tiene un mecanismo específico para funcionar como tal. Algunas de las figuras literarias más comunes son la metáfora, la comparación y la personificación.

¿Qué son y cómo se clasifican los títulos?
Un título es un paratexto, es decir, es algo que "rodea" al texto literario en sí, agregándole información y permitiéndonos a veces prever de qué se va a tratar el relato.

Tipos de títulos:
(A un mismo título puede corresponderle más de una clasificación)

a.     Emblemático.
b.     Simbólico.
c.      Homónimo u Epónimo.
d.    Topónimo.

¿Qué cuentos leímos y trabajamos hasta ahora?

Horacio Quiroga: "A la deriva", "La miel silvestre" y “Los cazadores de ratas”.
Francisco Espínola: "Rodríguez" y “¡Qué lástima!".
Juan José Morosoli: "El disfraz" y “Un gaucho”.
De estos cuentos la mayoría son realistas (en ellos suceden cosas y aparecen personajes que podrían existir en el mundo real). El cuento "Rodríguez", de Francisco Espínola es un cuento fantástico (suceden cosas y aparecen personajes que no podrían existir en el mundo real)



domingo, 18 de junio de 2017

Trabajo con figuras literarias (Utu Santa Lucía)

Cuento de Juan José Morosoli, del libro Tierra y tiempo: “Un gaucho”

Segunda secuencia narrativa: Montes y la Bayana Paula.

(I)                “Ardían los dos como dos brasas. Eran amores como fiebres con pausas de caña, buena mesa y siestas que terminaban a boca de noche.”
(II)              “Montes le contestaba con el silencio hasta que la mujer se hacía insoportable. Entonces le daba una buena “untada de lomo” y partía.”
(III)           “Ella soportaba la soledad tremenda del lugar hasta que él volvía. Era entonces una fruta de piel tirante y ardiente que se deshacía en mieles.”

Cuarta secuencia narrativa: Montes y el gallego se encuentran con Anchorena.

(I)                [Anchorena] “Bajó frente a la enramada de una pulpería, a fresquear un rato, cuando llegó Montes.”
(II)              “Montes ni se movió de la reja donde estaba como preso del camino, empujado hasta allí por el camino, mirando hacia adentro del negocio, como si mirara una tierra tendida hacia el horizonte.”
Quinta secuencia: La muerte de Montes en la pulpería de Bentos. Descripción del cadáver.
(I)                “El negro sacó un cuchillo y se lo sepultó en el vientre.”
(II)              “Una camisa vieja y sucia le malcubría el pecho donde tiritaba la pelambre gris, como hilos de ceniza. La barba subía hasta las sienes hundidas de golpe. La boca chupada hacia adentro, hacía saltar la nariz de filo helado.”

1.      Subraya, en cada fragmento, la o las palabras en las que identifiques el uso de la función poética del lenguaje (un uso del lenguaje que no puede interpretarse de manera directa, que requiere una interpretación).
2.      ¿Reconoces alguna figura literaria de uso habitual en la vida cotidiana? Explica cuál y en cuál de los fragmentos.
3.      Elabora una breve interpretación para cada uno de los casos en los que hayas identificado el uso de la función poética del lenguaje. Recuerda que la interpretación solo es posible en relación con el contexto de uso.



Trabajamos con figuras literarias
Cuento de Juan José Morosoli, del libro Hombres y mujeres: “El disfraz”

Primera secuencia narrativa: el Flaco Matías y el carnaval.

(I)                “No hay cara que no tenga su careta.”

Segunda secuencia narrativa: el Flaco disfrazado de Muerte en el carnaval del pueblo.

(I)                “Allí, en la plaza, la gente se olvidaba de los gauchos, que barajaban haciendo un ruido del diablo con sus machetes de palo, de los caballos que se deshacían materialmente corcoveando bajo el azote de los taleros, y se agrupaban curioseando al Flaco que avanzaba por el centro:”
(II)              “Dos escoberos que se descaderaban bailando entre unos cueros que les colgaban de la cintura, hirvientes de cascabeles, rodeados de curiosos, se quedaban sin concurso.”
(III)           “Un cristiano disfrazado de avestruz, se mataba disparando, exagerando el susto que le ocasionaba el Flaco.”

Tercera secuencia narrativa: Encuentro de Matías con los niños. La quema del disfraz.

(I)                “Bajo un cielo profundo, lleno de estrellas, en el más hondo rincón del fondo, ardía aquel sudario que acompañó al Flaco durante años y años.”
(II)              “Él, frente a las llamas que le encendían y desfiguraban el rostro, estaba serio, grave, como si asistiera al entierro de un pariente.”
(III)           “¡Desde lejos, como una marea, llegaba el rumor de la plaza ardiendo de gauchos, machetazos, caballos corcoveadores y chinas vestidas de colorado! ...”

Actividad

1.      Subraya, en cada fragmento, la o las palabras en las que identifiques el uso de la función poética del lenguaje (un uso del lenguaje que no puede interpretarse de manera directa, que requiere una intepretación).
2.      ¿Reconoces alguna figura literaria de uso habitual en la vida cotidiana? Explica cuál y en cuál de los fragmentos.
3.      Elabora una breve interpretación para cada uno de los casos en los que hayas identificado el uso de la función poética del lenguaje. Recuerda que la interpretación solo es posible en relación con el contexto de uso.

Definiciones

Figuras literarias: El lenguaje literario en general y muy especialmente el poético, se caracteriza por hacer un uso especial de la lengua común.
Utilizando la función poética, el llamado “lenguaje figurado” o las figuras literarias buscan embellecer lo que se dice en el texto y así lograr que nos llegue con mayor intensidad. A su vez, cada época histórica desarrolla su propio estilo y es así que los usos lingüísticos y los recursos utilizados por los escritores para hacer más llamativos los textos, van cambiando.
Algunas de las figuras literarias más populares son la metáfora, la comparación, la personificación, etc. También existen figuras que afectan especialmente la escritura, la forma de organizar las palabras y son muy utilizadas en la poesía. Por ejemplo: el encabalgamiento, el hipérbaton, la anáfora, etc.

Pasos a seguir para trabajar con las figuras en un texto literario:

1.      Identificar una expresión o palabra en la que se utilice la función poética del lenguaje (no puede interpretarse en sentido directo, literal).

2.      Reconocer y nombrar cuál es la figura correspondiente y por qué es esa y no otra.

3.      Elaborar una interpretación de ese fragmento en el que se utilizó la función poética, de acuerdo al contexto de uso.}